domingo 14 de noviembre de 2010

PA' TODO EL MUNDO...

PURO RITMO, PURA BUENA VIBRA



Lugar: Fnac (tienda francesa de artículos de entretenimiento) del centro de Madrid.
Fecha: Una tarde del pasado verano del 2010.
Misión: Encontrar un libro de música para escribir unos capítulos de otra publicación que pronto saldrá.

"100 años de MÚSICA. Momentos claves". ¡Misión cumplida! Ese era el libro que necesitaba y tan sólo me llevó un par de minutos encontrarlo dentro de la ya mencionada tienda (ver foto 1). Con tiempo "libre" a mi disposición,  no quise desaprovechar la visita y  fui a investigar que había de nuevo por  la sección de discos. Bajé desde la cuarta hasta la tercera planta del citado edificio  y empecé a merodear entre cientos de CD'S ubicados en las estanterías. Uno de mis hobbies preferidos como buen melómano.


Después de varios minutos la búsqueda no estaba aportando nada atractivo ó algo que llamara especialmente mi atención. Camino hasta un extremo de esa planta y de repente comencé a captar unos sonidos de percusión. Mi curiosidad despertó cuando entendí que eso que escuchaba levemente no tenía nada que ver con la música que salía de los parlantes de la tienda. Campanas, tambores, y otros instrumentos que no podía descifrar sonaban desde un lugar diferente obviamente. Volteé a mi alrededor para constatar si alguien más  se había interesado por la contagiosa y alegre música percusiva que salía de algún lado extraño. Pero nada. Como serpiente hipnotizada por la melodía de una flauta, caminé directo hacia una puerta gris que decía "SALIDA DE EMERGENCIA". "Sólo personal autorizado". Pero nada más importó y abrí la puerta: ¡Guaooo! Justo en ese instante entré, casi literalmente, en otra dimensión. El volumen de aquella vibrante música, con sabor tropical, subió considerablemente, mientras mis ojos observaban a una comparsa muy alegre de personas que bailaban y cantaban en la calle, como si se tratara de un carnaval. Todos iban vestidos con ropas claras con adornos coloridos que brillaban a la luz del intenso sol de verano desde mi visión en picado desde la altura de un tercer nivel.

No se cuanto tiempo pasó en ese momento. Seguro fueron segundos, pero para mi han durado semanas. Hubo una milécima de segundo de razón por mi cabeza y cerré aquella puerta prohibida. Nadie se dió cuenta ó eso al menos es lo que pareció. Como flecha bajé emocionado hasta la primera planta para pagar y disfrutar de aquella fiesta.

La espera en la caja de pago se hizo eterna mientras en mi cabeza aún retumbaba la magnética percusión protagonizada por unos seres desconocidos. Una vez hecha la transación ($$$) por el libro salí hacia la calle. "¿Qué pasó? No lo soñé". Me preguntaba que había pasado pues ya en ese mismo sitio donde había mirado desde la altura ya no había ni  música ni gente de fiesta. Empecé a caminar calle arriba hasta llegar a la centrica plaza Callao. Allí estaban esas personas, no fue una ilusión. Un grupo de chicas de piel morena y cabello liso cantaban con una dulce melodía: "Hare hare Krishna, hare Krishna, Krishna". Ya era evidente que se trataba de un grupo devoto a Krishna y no de un grupo de latinos armando la fiesta por Madrid.

¿Por qué dejaron de tocar su música? Pregunté a una señora que estaba dentro del grupo, que al parecer era de las pocas que hablaba español. Ella con una enorme sonrisa y con ojos brillosos me contestó que la policía les prohibió seguir tocando en la calle. Yo me acordé de la familia de los policías, mientras que la mujer hablaba con una paz que rara veces puedes encontrar por la calle. En ese momento me uní a su peregrinación hacia la Plaza España caminando por la Gran Vía madrileña. Durante ese breve recorrido me explicaron que no volverían a tocar hasta el día siguiente en una fiesta organizada en la cercana población de Guadalajara donde tienen una sede Krishna.

Después de despedirnos me quedé con una agradable sensación y de paz por haberlos conocido. También recordé de la buena vibra que han transmitido  artistas como George Harrison, quien era un devoto a Krishna, fé de la cual se inspiró para componer muchos de sus grandes temas. Harrison fue el primero de los Beatles en obtener éxito como solista después de la ruptura del grupo en 1970. Ese mismo año publicó un triple álbum (el primero de la historia) fuertemente influenciado por esta creencia.

Disfruten ahora de esa vibra Krishna de George Harrison con el tema "My Sweet Lord" su primer tema con repercusión internacional en su era post-beatle. (Ver Video)




A finales de los sesenta George Harrison comenzó su acercamiento al hinduismo y en especial a la fé Krishna, hecho que fue reflejado musicalmente en el tema que compuso para el famoso álbum de los Beatles "Sgt. Pepper and Lonely Heart Clud Band", "Within You Without You". En los noventas la banda inglesa Kula Shaker llegó a obtener gran repercusión con su estilo de rock claramente influenciado por la India y el hinduismo.

En el continente americano el artista venezolano Ilan Chester y seguidor de la fé Krishna, publicó en 1998 un disco dedicado a esta creencia llamado "Bhakti - devotional chants from India". Ya a finales de los setentas Ilan había grabado dos discos con influencia en la música Krishna con una banda que tenía en Londres antes de emprender una exitosa carrera como solista en Latinoamérica.

Disfruten de esa buena vibra Krishna con Ilan Chester y la banda Ananta del álbum de 1978 "Night and Daydream". (Ver Video)




La energía fluye a través de la música, y en este caso, con influencia en la fé Krishna procedente de la India. Esa misma buena vibra que transmiten otras creencias, religiones ó filosofías cuando quieren "dar" paz a los demás con ó sin música.

"Hare Krishna", "Amén", "Shalom", "Karmapacheno", "Salam aleikum", etc.

Adrián Naya