sábado 28 de noviembre de 2009

...MEJOR BIEN ACOMPAÑADO

La música une y rompe mitos


Curiosear tiene sus recompensas, y más en estos tiempos que en la web podemos descubrir anécdotas y situaciones únicas del pasado que hayan sido registradas audiovisualmente. Hace unos meses estaba haciendo "clicking" (esa palabra me la acabo de inventar) en la gran pantalla llamada Youtube. Me estaba dando una dosis de beatlemanía, que normalmente se agradece, más si de pequeño te han vacunado con muchas horas de  las adictivas melodías de los cuatro de Liverpool. (Paréntesis: gracias mamá y papá por cuidar  de mi salud musical).

Después de varios videos llegó el turno del tema "All you need love". Las imágenes arrancaron en blanco y negro con una banda de músicos clásicos interpretando, en pleno proceso de grabación, el himno francés "La Marseillaise". En los siguientes planos aparecieron Paul, John y George sentados en unas altas sillas con sus audífonos para monitorear toda la música, y en el fondo Ringo parado golpeando el redoblante (caja) entre el público que estaba sentado en el suelo disfrutando de la particular sesión muy cercana a los Beatles. "There's nothing you can do that can't be done..." Entonó John Lennon mientras sus compañeros de lo acompañaban en las voces con "Love, love, love", y simultáneamente la pantalla se inyectó de colores desapareciendo los grises iniciales. El video mostró un ambiente cargado de globos y flores mientras iba increcendo en emoción y distensión a medida que la canción avanzó y el mensaje era enviado: "All you need is love, all you need is love, All you need is love, love, love is all you need..There's nothing you can know that isn't known. Nothing you can see that isn't shown. Nowhere you can be that isn't where you're meant to be". Y cuando comenzó nuevamente el contagioso estribillo el director de la transmisión (está fue la primera transmisión mundial por televisión vía satélite que incluyó a 26 países: wikipedia) enfocó a un chico en particular de espalda. El director sabía quien era, pero yo no, hasta que a los 2 minutos y 37 segundos de video lo mostró en primer plano. (Ver video)

 



Sí, era él! Mick Jagger, el vocalista de los Rolling Stones, estaba aplaudiendo y coreando en una grabación de los Beatles. Era el 25 de junio de 1967 en los estudios Abbey Road de Londres. Y Mick no estaba participando en cualquier tema, "All you need love" fue una de las canciones más exitosas de los chicos de Liverpool, y de las pocas compuesta con un tiempo en 7/4 en entrar en el Top 20 de Estados Unidos, según wikipedia.

Este video terminó de romper con ese mito de la supuesta rivalidad entre las dos bandas más famosas del rock and roll mundial, The Beatles y  Rolling Stones. Esta evidencia audiovisual dio constancia que ese tipo marketing no iba con esta gente y reforzó mi teoría que en la música no hay excusas para unirse y crear, a pesar de las diferencias de estilos, géneros o de conceptos. En este caso particular de la relación Beatles-Stones se produjo otro evento curioso al año siguiente, 1968. Mick Jagger invitó a John Lennon a participar en un concierto temático titulado The Rolling Stones Rock and Roll Circus, donde el Beatle tocó la guitarra y cantó Yer blues, tema del albúm blanco. En esta oportunidad Lennon fue acompañado por: Keith Richards en el bajo, hecho bastante anecdótico siendo el famoso guitarrista de los Stones; Eric Clapton en la guitarra, en ese entonces formaba parte de Cream; y de Mitch Mitchell el super baterista The Jimmy Hendrix Experience. Y la introducción a esta especial presentación la hizo el mismo Jagger junto a Lennon. (Ver video)




Esa anecdótica  formación fue bautizada como The Dirty Mac. El video forma parte del CD y DVD titulado como el concierto The Rolling Stones Rock and Roll Circus, lanzado a finales 1996.

Hoy en día ese tipo de colaboraciones o participaciones entre músicos son muy comunes, y ejemplos sobran, incluso entre diferentes géneros: Mercedos Sosa y Charly García; Metallica y la Orquesta Sinfónica de San Francisco; Celia Cruz y Los Fabulosos Cadillacs; etc. Pero en aquellos años sesentas de revolución musical creo que fue muy importante que estos propulsores de nuevas tendencias, The Beatles y Rolling Stones, también se relacionaran de esa manera rompiendo cualquietir tipo de prejuicios.

Para concluir el presente texto voy actuar como Videojockey y presentarles uno de esos momentos que considero mágico de la música:  Paul McCartney (The Beatles) y U2. Mezcla de lo más exitoso del pasado y del presente del Pop and Rock mundial. El siguiente registro audiovisual destaca otro hecho singular para la historia de la música, la interpretación por primera vez en vivo de los Beatles o de cualquiera de sus miembros, en este caso Paul McCartney, del famoso tema "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band". ¡Disfrútenlo! (Ver video)



(LIVE8, Hyde Park de Londres, el 2 julio de 2005)

Adrian Naya

martes 17 de noviembre de 2009

UN PASEO POR LA PAMPA

Cerati Expedition con Fuerza Natural

La música puede tener el poder de hacerte viajar a lugares donde nunca has estado. No conozco la Pampa argentina y menos la Patagonia, pero al escuchar “Fuerza Natural” de Gustavo Cerati me monté en un caballo para recorrer esas extensas llanuras australes de cielos estrellados y condiciones climáticas un poco “rudas” para seres que nos criamos próximos al meridiano del Ecuador. Esta obra ceratiana se ha conjugado con mi memoria audiovisual de muchísimos documentales naturalistas del cono sur, y por supuesto el origen argentino del autor de la obra ha ayudado a ponerle imágenes a la música y letra.

Por supuesto cualquiera pudo montarse un videoclip diferente en su cabeza, aunque hay elementos que me condicionaron un poco más a la hora de descifrar de que iba la “película”. La portada de Fuerza Natural, sin duda fue uno de esos elementos para que yo me subiera en ese mismo caballo (ver foto) y escapar pampa abajo. Eso me sucedió cuando fui “casualmente” a buscar este disco recién salido del horno en toda Latinoamérica el 1 de septiembre, el mismo día de la “captura del Reptilectric” (leer Reptilectric: Un viaje con Zoé Natural). Como buen discípulo de Gustavo Cerati desde los años “ochenstereos”, le dí play en el reproductor de la tienda y viendo al jinete enmascarado galopando un caballo sobre la ciudad me puse las botas, mejor dicho, los audífonos: “ Y a galopar se ha dicho!"

“Fuerza Natural”, el tema culpable del nombre de la quinta producción solista de la carrera de Cerati, mostraba las coordenadas rumbo hacia el sur. Un arpegio alegre de guitarra acústica me introdujo hacia una primavera de sonoridades australes/pop. Sin duda para darnos los “Buenos días” de todos las mañanas. Continuaron “Deja vu” y “Magia” donde dejamos el caballo para subirnos a una moto todoterreno (aunque Cerati lo hace en coche en el videoclip) y transitar con un ritmo más rápido marcado por una vigorizante guitarra eléctrica y un tempo acelerado para dar brincos.


De repente el camino se complicó y hubo que volver a retomar el caballo en el mejor estilo country-music. El ex soda me sugirió en medio de la Pampa que habíamos llegado a algún pueblo del “lejano oeste” de Argentina al comenzar un “Amor sin Rodeos”. “Carretera, las distancias son enormes, más allá del horizonte, la llanura nos espera, campo a travesía donde el sol se esconde, donde pude ocultar mi corazón…” Imposible que no me transportara hasta la pampa argentina con una letra así, y aún más, cuando escuché la siguiente composición titulada “Tracción a Sangre”. (Escuchar video)







Cerati me recordó que no era un disco country con “Desastre” y “Rapto”. Sonido pop/rock muy animado con riff de guitarras eléctricas “limpias” de distorsión y con melodías vocales muy pegadizas. Las baterías tenías ritmos básicos sin muchos golpes y con una buena velocidad como para conducir un automóvil con entusiasmo disfrutando de sujetar el volante en medio de las carreteras australes.

“Cactus” volvió a pasearme por planicies inmensas con olor a ganado y donde el cielo por las noches encandila con millones de estrellas junto a una fogata. Cerati es gaucho. (Escuchar video)


 

De ese sonido pampero apareció una “Naturaleza muerta”. El paisaje en el camino se volvió empedrado. Allí tuve que subirme a un jeep y para poder escuchar la más gruesa guitarra eléctrica de Cerati. Este camino desembocó en un pueblo pesquero. Allí entré en un bar que tenía música muy movida y con gente bailando que me contagiaron del ritmo como por efecto “Dominó”. Después de unos minutos de movimientos enérgicos, salí de aquel frenético antro para tomar aire a orillas del mar y probar un poco de “Sal”. “Un compás de luz, dibujó el faro en el mar, con un beso azul la espuma se convierte en sal, sirenas, hipocampos con su canto nos encantaran…” Fue un paseo a ritmo pausado marcado por un piano minimalista y un canto dulce de Cerati.

La expedición por tierras sureñas tuvo un giro muy surrealista, porque la música indicaba un sosegado paseo en “Convoy” por paisajes de naturaleza infinita pero la letra lo convirtió como en un “viaje” bajo efectos psicotrópicos: “…se soltó el vagón y volamos al espacio exterior. Próxima estación, mucho más allá del sol. Convoy espacial, que tan lejos nos llevará…” Fue un viaje country-espacial algo inesperado. Al parecer el autor de la pieza consumió alguna planta de la Pampa argentina que lo llevó al mismo “viaje” que realizó John Lennon cuando compuso “Lucy in the Sky with Diamonds”. La confesión fue casi evidente cuando llegué al track 13 y último de Fuerza Natural, “He Visto a Lucy”. A pocas palabras… (Escuchar video)




Fin de la expedición con Fuerza Natural de Gustavo Cerati que empezó a caballo y acabó en "viaje" con nave espacial o algo parecido.

Adrian Naya


martes 10 de noviembre de 2009

LA CALLE SUENA


DONES SOBRE EL PAVIMENTO

“Don't you knooow, they're talkin' bout a revolution, It sounds like a whisper, don't you knooow, they're talkin' about a revolution”.Escucho ese estribillo transmitido por una potente, gruesa y melodiosa voz acompañada de una guitarra acústica. El sonido proviene del fondo del túnel pasadizo en forma de curva que voy atravesando en medio del tumulto de viajeros que quieren cambiar de línea en el metro de Plaza España, Barcelona. Como una cobra atraída por la melodía de la flauta, voy al encuentro del músico que aún no logro ver a pesar de los muchos metros de visibilidad que tengo. Avanzo unos segundos y la voz con rasgos del Misisipi profundo ya tiene rostro y cuerpo. Un moreno de cabello enroscado hasta la altura de los hombros, ojos negros y expresivos y una boca grande de donde salía la voz más impactante que había escuchado en mucho tiempo (cuidado sin en toda la vida). Me paro y disfruto del regalo musical, ese sonriente músico  transmite sensaciones levitadoras en medio del caos de una estación en casi estado de 'ebullición' tanto por el calor como por la gente. Despierto del éxtasis sonoro y me digo: 'Gracias amigo, Gracias'. ¡Es tarde, cooo! A correr porque llegaré tarde al trabajo”.

Aquella fugaz actuación retumbó en mi cabeza desde aquel verano del 2003. Pocos meses tenía de haberme instalado en Barcelona y ya había disfrutado de algunas interesantes expresiones artísticas en la calle, pero sin duda, ese día de julio fue la mejor actuación. Aquel chico tenía mucha buena vibra. Transmitía con su voz sentimiento, emociones. Pensé que era más que una habilidad, un don lo que poseía esa voz.

Los días y meses pasaron y seguía recordando ese potente canto. Generalmente los músicos de la calle vuelven "a la escena del crimen", por eso mantuve los ojos, mas bien los oídos, bien abiertos por esa estación de metro y otras plaza y calles. Pero nada, sin fortuna alguna. Aunque también es cierto que disfruté por esa época de las presentaciones callejeras de otros valientes y talentosos músicos como: “los keruzones”, “un bajista acompañado de la chica del cajón flamenco”, “el arpista detrás de la catedral”, etc. etc. etc. Barcelona brindaba esas cosas a los que "pateabamos" sus calles a diario sin depender de un coche.

Una fría tarde otoñal del 2005 caminabá por la famosa calle del Portal del Ángel rumbo a la centríca Plaza Catalunya. “And Daaarling, Daaarling, Stand… byyy meee, ohh, now, now, stand… byyy meee…”. De repente escuché una voz cantaba esa melodía. “If the sky that we look upon Should tumble and fall…” Frente a la vitrina de la tienda de disco de la gran cadena de compras española estaba aquel moreno, el de la super voz del subterraneo. (Ver video).



(subido a youtube por Adrian Naya)

Una y luego otra, y otra: “Help”, “Killing me softly”, “Woman no Cry”, “Talkin’bout revolution”. La magia volvió después de dos años. Perdí la noción del tiempo mientras poco a poco muchos más eran contagiados con la agradable onda expansiva de melodía. Por suerte llevaba conmigo un teléfono con cámara y registré unos segundos para compartir y recordar esas agradables sensaciones. “Qué fortuna”. Pensé después de casi una hora de concierto en plena calle a puro pulmón y guitarra acústica. No hubo frío, trabajo ni compromiso que impidiera “atornillarme” en medio de esta comercial y turística vía de Barcelona. Satisfecho.

Una de las consecuencias de dicho espectáculo fue que en los días siguientes muchos amigos y conocidos soportaran a un empecinado tipo que les decía: “Te voy a mostrar un super cantante que vi en Portal del Ángel. Impresionaaante!”. La euforia fue remitiendo con los días. Ya había logrado cumplir el deseo de ver al "cantante del metro" con gusto y tranquilidad, además tenía guardado el testimonio en imágenes del suceso.

Meses más tarde cambié mi rutina por las calles de Madrid. Allí también empecé a conectar con sus voces y sonidos. Un día frente al ordenador (computadora) revisando el Hotmail abrí un forward que contenía un video que decía: Stand By Me Playing For Change Song Around the World”. Lo descargué y apreté el play del reproductor de la pantalla. Inmediatamente el video comenzó. En un primer plano apareció un hombre de voz gruesa, con una guitarra y arrancó con los primeros acordes de “Stand by me” de John Lennon. Todo era registrado por un hombre con equipo de grabación de audio. El músico era identificado en el video con su nombre y procedencia (Roger Scott, Santa Monica, California). Cantó el primer estribillo y las imágenes cambiaron inmediatamente hacia otro lugar y a otro cantante. Este aún mayor continuaba el hilo de la canción (Granppa Elliot, New Orleans Lousiana). Enseguida otro plano mostró a un joven tocando un instrumento de percusión típico de la zona del sur de Estados Unidos. Esto tres músicos se fusionaban en la imágenes sincronizadas con el audio de la canción que se iba construyendo en cada lugar. A continuación la imagen de un avión que despegaba hizo la transición para que apareciera, “¿Adivinen quién?” (Ver video)





“¡Lo conozco!”. La celebración fue como si un amigo muy cercano estuviera presentándose en el Madison Square Garden de Nueva York, por nombrar un escenario llamativo. En ese momento me sentí comprendido. Alguien más se había dado cuenta de la energía de ese personaje que ahora por fin tiene nombre y apellido, Clarence Bekker de Amsterdam. La gente de Playing for Change hizo este original video con músicos de la calle de todo el mundo para causas solidarias. Me alegró que este "amigo" tuviera la oportunidad de llegar a muchos más que pudieran disfrutar de su “don”. Además su contribución a ese proyecto solidario haya servido para ayudar a otros con menos oportunidades de levantarse en estos tiempos. Nuevamente me quité el sombrero.

Clarence sigue participando en el proyecto Playing For Change cantando con una banda de colegas músicos de la calle en una gira por escenarios de "verdad" en Estados Unidos (playingforchange.com). Según la página web y sus videos el proyecto parece un éxito, aunque nuestro amigo no ha abandonado a los afortunados espectadores que se tropiezan con él por las calles de Barcelona. (Ver video)






(Dedicado a la gente que quiere compartir su don y hacernos disfrutar en cualquier calle o plaza del mundo).

Adrian Naya